El número aureo, la sucesión de Fibonacci.

El otro día navegando por la red me asaltó una fotografía de unos disturbios en el parlamento Ukraniano en la que la composición de los elementos estaba perfectamente encuadrada en la espiral que se conforma con la sucesión de Fibonacci, lo que llamamos el número aureo, la expresión matemática de la belleza. Visto esto me dió por mirar como se daba esa proporción en algunas de mis fotografías y el resultado me sorprendió tanto que os lo comparto aquí.  La belleza se expresa también de forma matemática.

 

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