Mi maleta mexicana.

Cuando imaginé venir a México DF, hace unos años no podía si quiera tener una noción de lo que me esperaba. Apenas llevo un par de semanas y la sensación es de estar sobrepasado por todo. La luz, el color, los sonidos, los olores, las texturas, las personas…
Como un buho sorprendido camino por sus calles, en el centro, el extrarradio. Y todo es imagen invitadora.
Como la foto que acompaña a esta entrada, mis ojos echan chispas en esta ciudad.